miércoles, 26 de septiembre de 2007

ESPEJOS....

Si nos dieran la oportunidad de tener un encuentro con nuestro pasado, hallarnos con nosotros mismos ¿Qué ocurriría? ¿Soportaría­mos esa persona, que algún día formamos parte de ese cuerpo?



Ahora ese tiempo se presenta delante nuestro, y en algu­nos casos se apodera de la persona, mata una parte de nuestra per­sonalidad, intercambiamos lugares con ese ser, en fin se comienzan a experimentar distintos sentimientos que a veces son inexplicables.


A través de esa idea Giovanni Papini[i] escribió un cuento llamado “Dos imágenes en un estanque”[ii] en el cual las zonas más importantes eran una ciudad, un tiempo extraño, el agua y el encuentro de dos imágenes imposibles:


“Hacia algunos minutos que observaba mi imagen pensando en las extrañas leyes del tiempo cuando vi dibujarse en el agua otra imagen junto a la mía. Me volví bruscamente: un hombre estaba sentado a mi lado y se reflejaba junto a mí en el estanque. Lo miré absorto. Volví a mirarlo y me pareció que se me asemejaba”



El agua y el espejo cumplen una función similar, ya que ambos son un portal. El agua nos conduce a tiempos pasados, y el espejo abre sus puertas a un mundo que refleja la realidad.


El agua y el espejo fueron camino que recurrieron los protagonistas de los cuentos del libro, para tomar decisiones que a algunos los llevó al suicidio y que en otros a través de estos, pudo retornar a la vida.


Las aguas estancadas y muertas son las que simbolizan en el cuento de Papini al tiempo examinen, en donde quedó una porción del pasado del protagonista, allí en el estanque.


Los espejos violentos son los que representan el cuento.


Al ver su pasado el protagonista comparte momentos de la vida cotidiana con su pasado:

“(…) y salimos del jardín tomados de la mano, como dos hermanos. Viví conmigo mismo algunos días de alegría.
Pero después de las primeras horas de alegría, después de los primeros días de evocaciones, comencé a experimentar un tedio inexpresable escuchando a mi compañero.
Su cabeza estaba llena de romanticismo impreciso, desproporcionado, era un joven ridículo e ignorante, en otros tiempos fui yo mismo.”


En el espejo del estanque, las imágenes son disímiles. ¿Hasta qué punto soportamos lo que fuimos? Las primeras andanzas compartidas con el otro pronto se convierten en un calvario. Dejar la ciudad de la melancolía y del recuerdo es poder abandonar una porción del pasado; pero el otro es el ancla y evita la navegación, que se ciñe a un tiempo muerto- como el estanque-, como las hojas en el estanque.



“(…) anduvimos por el jardín, nos aproximamos al estanque muerto lleno de hojas muertas. Dispersamos con la mano las hojas para contemplar nuestras imagene3s. Cuando nuestros rostros aparecieron, cerca uno del otro en el espejo negro del agua, me volví rápidamente, aferre a mi pasado por los hombros y lo arroje de cabeza al agua, en el sitio donde aparecía su imagen. Empuje su cabeza bajo el agua y sostuve con toda la fuerza de mi odio incontenible. Él intento resistirse, sus piernas se agitaron violentamente, pero su cabeza permaneció bajo la superficie temblosa del agua. Después de algunos minutos, sentí que su cuerpo se inmovilizaba y se ablandaba. Entonces lo solté y cayó mas abajo hacia el fondo del estanque. Mi odioso yo pasado, mi ridículo y entupido yo de los años pasados había muerto para siempre (…).”



El protagonista del cuento no soporto su pasado y decidió matarlo, matar una porción de su vida. Él no se tolero eso da entender que en su niñez no muchos lo soportaban y ciertamente especulaban semejante a lo que pensaba el protagonista adulto.


A todos les sucede lo mismo, nos avergonzamos ante nuestros hechos pasados, y pensamos que ridículos éramos en ese tiempo. Pero con el tiempo se madura y vamos viendo la vida, si se puede decir la vamos viendo con otros ojos.


Encontrarse con nuestro pasado seria sofocante, como lo fue para el protagonista, lo mismo sucedería si nos invitasen a encontrarnos con nuestro futuro también seria agobiante. El porque de estas reacciones es muy simple, lo dicho anteriormente, nuestros pensamientos, puntos de vista no serian los mismos, lo veríamos ridículos, mejor dicho nos veríamos burlescos.


La literatura fantástica le dio lugar al cuento de Papini, dando el carácter imposible del encuentro disponiendo para los personajes y para los lectores la posibilidad de lo fantástico.


Es un cuento fantástico, lo que relata nunca sucederá, en nuestras vidas hay un limite, todo es real, no podemos vivir de lo fantástico pero nuestra imaginación no tiene limites y estos tipos de cuentos nos dan la posibilidad de imaginar cosas ilusorias que enriquecen nuestras mentes.
[i] -G. Papini: escritor italiano, nació en 1881 en Florencia y falleció en esta misma ciudad en 1956.
[ii]- Cuentos duplicados/ Borges, Papini, Poe, Unamuno, Cortázar, Mujica Láinez, Andersen- Ed. Buenos Aires: Cántaro, 2005.

__________________
[1] -G. Papini: escritor italiano, nació en 1881 en Florencia y falleció en esta misma ciudad en 1956.
[1]- Cuentos duplicados/ Borges, Papini, Poe, Unamuno, Cortázar, Mujica Láinez, Andersen- Ed. Buenos Aires: Cántaro, 2005.

No hay comentarios: